El inmueble perteneció antes de 1959 al magnate Oscar
Varona, uno de los más acaudalados terratenientes de la ciudad de Las Tunas, y considerado
por muchos la vivienda más célebre de Las Tunas, no solo por su gran
dimensión sino también por su hermosa arquitectura y su ubicación encima de una
colina.
La instalación, ubicada al oeste de esta urbe y fue
declarada por el General de Ejército Raúl Castro en julio de 1985 como Palacio
de Pioneros, en ocasión del Día de los Niños.
